Por Valeria Rodríguez Vilela
Uno de los temas más intensos que aborda la
novela es el amor en la adolescencia. Esos momentos
llenos de intensidad, en los que cada detalle se siente más grande de lo que
realmente es, experimentando una fuerte atracción, el deseo de comunicarse y la
urgencia de iniciar conversaciones, de intercambiar palabras y de buscar
cualquier excusa para estar cerca, y al mismo tiempo, el miedo inevitable al
rechazo, nos recuerda que la incertidumbre es natural y que, a pesar de los
nervios, lo fundamental es vivir cada experiencia plenamente. Es ese primer amor que te llena de alegría, pero también
de dudas. ¿Le gustaré? ¿Diré algo tonto? ¿Me corresponde de la misma manera?
En la obra, las relaciones amorosas entre los
amigos reflejan la complicidad que surge cuando comienzan a tener pareja.
Mientras leía esas páginas, no pude evitar recordar que, en la actualidad, mi
generación tiene un término para describir este tipo de situaciones: 2pa2. En
el caso de la novela, al tratarse de un grupo de seis, podríamos llamarlo 3pa3.
Este concepto se basa en la idea de enamorarte al mismo tiempo que tus amigos.
Se convierte en una especie de dinámica en la que las parejas se forman casi en
paralelo, compartiendo experiencias, salidas y hasta consejos sobre la relación
del otro.
Sin querer spoilear, es decir adelantar los detalles de la trama, debo mencionar que la novela muestra de forma realista las relaciones de amistad: discusiones, peleas, rumores y desconfianzas surgen de nuestra inmadurez e influenciabilidad. A menudo, en esa etapa, preferimos compartir momentos con amigos en lugar de estar con la familia, porque en ellos encontramos comprensión y apoyo.
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Portada y contraportada de la novela Los amigos de junto al mar. |
Otro aspecto interesante es el cambio en el
entretenimiento. Antes, las cabinas de videojuegos nos permitían controlar el
tiempo y el gasto que invertíamos en ellas; hoy, con acceso ilimitado a la
tecnología, la forma de divertirse ha evolucionado notablemente. Mis abuelos y
padres me comentan que era muy común salir al parque y jugar todos los días.
Pero ahora, a mi edad, salir al centro comercial con mis amigas se ha vuelto
muy difícil, no tanto por la falta de permiso de nuestros padres, sino debido a
la creciente criminalidad que se vive en Piura.
Por otro lado, si alguna vez has sentido una
conexión especial con una mascota, seguramente no olvidarás a Browi, el perro
que actúa como puente para establecer amistades, este se presenta como un ser
independiente que también necesita jugar, recibir caricias y, sobre todo, ser
valorado. Ese vínculo incondicional, que pese a ser silencioso,
habla de lealtad, compañía y protección, es algo que trasciende el tiempo.
La historia también nos transporta a los
momentos mágicos de la adolescencia: el primer beso, las salidas en grupo y los
inolvidables bailes en las fiestas. Recuerdo esos quinceañeros que muchos de
nosotros hemos vivido, esos sábados en que la rutina se transformaba en risas,
música, baile y un sentimiento colectivo. Aunque a veces no vivíamos cada
experiencia en detalle, cantábamos y bailábamos como si lo hiciéramos
intensamente. Esos instantes, cargados de emoción y espontaneidad, reflejan una
etapa en la que el amor y la amistad se fusionan en la alegría de compartir
cada vivencia.
Además, la novela aborda la promesa de
superación en los estudios y la búsqueda de una vocación. Muchos adolescentes,
a mi edad, enfrentamos la incertidumbre del futuro universitario, esforzándonos
en academias y tomando decisiones cruciales sobre la carrera que definirá
nuestra vida. Tenemos ese miedo constante de errar, que a veces olvidamos que
es parte de crecer y madurar.
Por último, la migración es otro tema central
en la obra. Se plasma el dolor, la incertidumbre y la soledad que puede sentir
un adolescente al crecer sin la constante presencia de un ser querido. La
pérdida de alguien que te cuidaba y te enseñaba a ser mejor deja cicatrices
profundas, recordándonos que la búsqueda de un futuro mejor a menudo tiene un
alto costo emocional.
Si buscas un libro que te invite a reflexionar sobre tu propia vida y te transporte a esos momentos inolvidables de la adolescencia, te invito a leer “Los amigos de junto al mar”. Estoy segura de que te verás reflejado en sus historias y aprenderás que, aunque el tiempo pase, la esencia de esos días de descubrimiento y emoción perdura para siempre.
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Presentadores y autor, durante el lanzamiento de la novela en el auditorio del ICPNA Piura. De izquierda a derecha: Antonio Zeta, José Lalupú, Valeria Rodríguez, Nando Vaccaro y Alejandro Cano. |
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