viernes, 28 de octubre de 2016

ACTITUD POSITIVA PARA CAMBIAR vs. PREFIERO EVITAR LA FATIGA

Por Nando Vaccaro Talledo – octubre 2016

“Cambia tus pensamientos y cambiarás tus emociones; cambia tus emociones y cambiarás tu actitud; cambia de actitud y cambiarás de vida". (El Mejor Karma)

Para tener una actitud positiva que nos permita cambiar se debe tener buena predisposición; y una predisposición buena es solo posible con actitud positiva. Es decir, ambos valores resultan interconectados e inexorables. Existen dificultades y retos que se imponen para cambiar muchas cosas, desde la modificar la actitud o el comportamiento hasta el cambio de hábitos o de costumbres que no son favorables para nuestras vidas ni a nuestro entorno. Sin embargo, también hay herramientas y estrategias para salir de nuestra “zona de confort”.

Seguramente en más de una ocasión habrán escuchado a distintas personas decir frases como: “prefiero evitar la fatiga”; “así estoy bien, nomás, ¿pa’ q voy cambiar?”; “Así soy yo pe’, no quiero ni mi interesa cambiar”; “eso no es para mí”; “métete en tus cosas”; “¿para qué me voy a arriesgar buscando nuevas cosas?”; “si igual de algo vamos a morir”.

En conceptos psicológicos, cuando una persona se muestra reacia al cambio es porque no quiere salir de su zona de confort, es decir no está dispuesta a hacer un esfuerzo, incluso sabiendo que le puede beneficiar, porque con la vida que tiene le basta. Eso podría ser cierto, que con lo que tiene le baste; pero también es cierto que el hecho de no querer cambiar, de no tener voluntad, predisposición ni constancia nos convierte en personas rutinarias, conformistas y en muchos casos mediocres.


Lamentablemente la resistencia al cambio y la falta de actitud son aspectos de nuestra cultura, que nos limita ante la posibilidad de desarrollarnos plenamente como individuos y como sociedad. Sabemos que contamos con extraordinarios recursos naturales, que somos privilegiados los peruanos con una envidiable variedad gastronómica, con tres regiones maravillosas, pero eso no es suficiente para tener una vida digna y decente como sociedad, porque ni el paraje más bello ni el potaje más delicioso pueden hacernos olvidar la falta de modales, de respeto al prójimo, la corrupción, la idea de que todo fin justifica los medios, la indolencia ante el dolor ajeno, entre una lista cargada de aspectos negativos con los cuales debemos lidiar a diario, desde nuestro entorno más próximo, como el familiar, hasta los más lejanos y desconocidos.

CAMBIA TU MUNDO CAMBIANDO TÚ MISMO, nos dice Mery Bracho, profesora y amiga venezolana. Y también nos manifiesta que El cambio que realmente permanece en el tiempo es aquel que se hace desde el interior. Jesús dijo: “La persona buena, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y la persona mala, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca”. Si somos padres ya sabremos esto muy bien, que el ejemplo es más efectivo que las palabras. Si queremos que nuestros hijos no digan mentiras, nada mejor que nunca nos escuchen decir mentiras, y estaremos influyendo en su presente y su futuro. El cambio es un reto diario porque necesitamos cambiar y renovarnos para comprobar qué es lo mejor para nosotros, en un mundo cambiante hacen falta personas que no cambien en sus principios morales y éticos sino que se las ingenien para aplicar esos principios en la actualidad con una buena actitud frente a la vida. ¿Quieres estar mejor? Cambia la manera en que estás haciendo las cosas o empieza a hacerlas, cambia tu actitud, renueva tus pensamientos y entonces tendrás un mundo mejor.

En el portal “La mente maravillosa” se describe 10 beneficios que obtendremos si nos proponemos salir de nuestra zona de confort. Estos son:  

  1. Descubrirás potencialidades que no conocías
  2. Lograrás ser más flexible
  3. Adquirirás mayor confianza en lo que eres
  4. Eliminarás muchos miedos
  5. Sentirás que tu vida es más emocionante
  6. Se incrementará tu creatividad y tu inteligencia
  7. Crecerán tus ganas de vivir
 8.Desarrollarás una mejor manera de relacionarte con los demás
  9. Experimentarás más intensamente el aquí y el ahora
 10.Te harás más independiente

Para leer el contenido de cada beneficio, entrar a: 


Hay un cuento hermoso, breve pero muy profundo y contundente, de Anthony de Mello, que nos invita a darnos cuenta de que es una pérdida de tiempo pretender cambiar a los demás porque todo empieza por cambiarnos a nosotros mismos; y si nosotros cambiamos existe muchas probabilidades de que nuestra vida coherente, entre lo que decimos, hacemos y logramos, motive y estimule a los demás.

CAMBIAR YO PARA QUE CAMBIE EL MUNDO (Anthony de Mello, en "El canto del pájaro").
El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo: De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: “Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo”. A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: “Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho”. Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: “Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo”. Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida. Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad. Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo.

Antes de concluir el presente artículo, y para seguir reflexionando sobre el tema, les dejo unas frases de personajes ilustres. Muy conveniente sería adueñarnos de ellas para que nos impulsen a mejorar nuestra actitud y afrontemos el cambio con decisión.

“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos” - Víktor Frankl.

Dentro de veinte años te arrepentirás más de las cosas que no hiciste que de las que llegaste a hacer. Por lo tanto, ya puedes levar el ancla. Abandona este puerto. Hincha las velas con el viento del cambio. Explora. Sueña. Descubre” - Mark Twain.

La gente dice: “si no te gustan tus circunstancias, cámbialas”. Yo digo: “si no te gustan tus circunstancias, cámbiate”. Al cambiarte tú, los estarás cambiando a ellos. 
Si quieres cambiar tus circunstancias, cambia tú. Si quieres cambiar tu entorno, cambia tú. Si quieres cambiar el mundo, cambia tú.  Sé tú el cambio que buscas. Si tu entorno no te da lo que buscas, cambia tú para provocarlo”
- Anxo Pérez.

La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y, sobre todo, de conocer la diferencia” - Emperador Marco Aurelio. 

"Al fin y al cabo somos lo que hacemos para cambiar lo que somos" - Eduardo Galeano.