jueves, 3 de abril de 2025

REPERCUSIONES DE LA SERIE 'ADOLESCENCIA' EN NUESTRAS VIDAS (Por Nando Vaccaro Talledo)

 Por Nando Vaccaro Talledo (abril, 2024)

Adolescencia es la serie del momento, y probablemente se posicione como una gran obra cinematográfica de todos los tiempos. Es recomendable para padres, hijos, maestros y la sociedad en su conjunto. En Reino Unido la resonancia de la serie ha sido de tal magnitud, que el actual primer ministro, Keir Starmer, ha declarado que la vio con su familia y está a favor de mostrarla en las escuelas como un material audiovisual para el análisis y la reflexión. La serie no sólo se enfoca en la búsqueda del asesino de una joven y las motivaciones que tuvo para realizar el crimen; también se adentra en el mundo de los adolescentes actuales, enfrentados a la presión social, la búsqueda de identidad y la creciente influencia de las redes sociales. Uno de los temas centrales de ‘Adolescencia’ es el auge del “masculinismo” y la misoginia en las esferas online. La serie explora en detalle cómo estas ideologías radicales pueden infiltrarse en la vida cotidiana de los jóvenes, influyendo en su comportamiento y sus relaciones. En lugar de demonizar o caricaturizar, la serie muestra cómo los llamados chicos comunes pueden sentirse atraídos por estos discursos sin siquiera darse cuenta.

Calidad cinematográfica

La serie también seduce por la calidad de su producción cinematográfica. La puesta en escena alterna momentos de tensión psicológica y otros de vulnerabilidad emocional. Su propuesta artística, de grabar cada episodio con una sola cámara en un único plano secuencial es una gesta extraordinaria, si se tiene en cuenta la cantidad de personajes y cambios de locación. Los jóvenes actores, sobre todo el protagonista (interpretado por Owen Cooper) ofrecen actuaciones convincentes y naturales, capturando con precisión las complejidades emocionales de la adolescencia. Los diálogos son verosímiles y el ritmo narrativo mantiene constantemente la tensión. Además, la banda sonora se acopla a la historia con consonancia, creando una atmósfera íntima y perturbadora.

¿De qué trata la serie?

Para quienes no la han visto todavía, trataré de ponerlos en contexto, procurando no anticipar (“spoilear”) el contenido de la serie, que se puede ver en la plataforma Netflix y que se emite en cuatro capítulos. Una sinopsis genérica podría ser la siguiente:  Jamie, de 13 años, es un tranquilo chico de una familia trabajadora y afectuosa, tiene talento para el dibujo, es buen estudiante, pero no le gustan los deportes. Pasa largas horas en su habitación navegando en redes sociales. Abruptamente, la policía irrumpe en su vivienda y lo detienen porque está acusado de asesinar a una adolescente de su escuela. 

La historia le plantea a la audiencia dos preguntas elementales: la primera es si Jamie Miller, ese niño asustado y que implora por sus padres, puede ser el culpable. Y la segunda es el porqué del crimen, qué es lo que lleva a un menor a cometer un hecho atroz e irreversible. 

Un aspecto importante de la serie es que nos muestra que la visión del chico respecto de sus sentimientos es callar ante lo que siente, que un hombre no puede expresar sus emociones, sino cuando ya se ha llenado de ira a través de la violencia. La serie revela los peligrosos a los que están expuestos los adolescentes en internet: ahora la calle no es el lugar inseguro, sino las redes sociales, donde las influencias pueden moldear la identidad y el carácter de un adolescente, y el ciberbullying puede ser más encarnizado que en un ambiente presencial, porque en internet lo ve y lo sabe todo el mundo.

¿Qué significa ser un “incel”?

En la serie Adolescencia, Jamie es víctima de acoso escolar y ciberacoso, y ha sido catalogado como incel”, un acrónimo en inglés para denominar a los célibes involuntarios, es decir, a las personas que por factores ajenos a su voluntad no podrán tener relaciones sexuales. Este movimiento surgió a finales de los 90´s, a través de un fórum creado por una mujer canadiense con la intención de permitir que se desahogaran las personas que no conseguían pareja para una relación íntima. En ese sentido, se ofrecía como un espacio seguro para aquellos que no son sexualmente activos por razones diversas. Sin embargo, con el tiempo se fue poblando de hombres jóvenes que se consideran poco atractivos y han tenido relaciones fallidas, experiencias vergonzosas o han sido rechazados, y eso los ha llevado a sentir una frustración tremenda que se traduce en odio hacia hombres y mujeres, sobre todo estas últimas, al ser consideradas como responsables de su sufrimiento. Las ideas de rechazo se convirtieron en casos de extrema violencia. En 2014, el estudiante de la Universidad de California, Elliot Rodger, de 22 años y reconocido como incel, perpetró un tiroteo que causó la muerte de seis personas y dejó más de una decena de heridos. Antes de los asesinatos, había publicado un video, en el que anticipaba lo que haría, exponiendo que responsabilizaba a la humanidad por su sufrimiento, específicamente a las mujeres. Otro episodio nefasto ocurrió en Toronto, en 2018, cuando Alek Minassian mató a diez personas luego de atropellarlas con una camioneta alquilada, proclamando el hecho como el inicio de la “Rebelión Incel”.  

¿Qué es la manósfera?

Otro concepto que revela la serie es el de “manósfera” y la ideología de la masculinidad extrema. La manósfera es una red de sitios web, blogs y foros en línea que exalta la masculinidad, promueven la misoginia y tienen una fuerte oposición al feminismo. Por medio de un comentario en un post del Instagram de Jamie nos enteramos que ha sido víctima de ciberbullying y era señalado como un incel, alguien que iba a “ser virgen” por el resto de su vida. Y los pensamientos y sensaciones de frustración, odio y resentimiento que surgieron fueron los detonantes del crimen (es importante resaltar que una cosa es conocer el motivo que impulsa a una persona a quitarle la vida a otro ser humano, y otra es justificar un crimen). Los incel han encontrado un espacio en la denominada manósfera, donde confluyen grupos que suelen estar ligados a los argumentos de la extrema derecha.  

Lenguaje y simbología en redes: píldoras azul, roja y negra

Es fundamental estar al tanto que en internet el lenguaje y la simbología son muy específicos. Las alusiones a las denominadas “píldoras azul y roja” tiene su precedente en la película Matrix. En esta saga de ciencia ficción, al protagonista Neo le ofrecen estas píldoras. La azul hará que permanezca en el mundo que conoce, mientras que la roja le revelará la verdad de todo. En el mundo real, las píldoras pueden tener distintos niveles de significado según los grupos de la manósfera; pero es la píldora roja la más básica de todas, haciendo referencia a cualquier despertar político, social, cultural que una persona tenga. En concatenación con esto, también existe el concepto de la “píldora negra”, que va aún más allá de un despertar político de la realidad, porque se asume como el sometimiento a la realidad misma. Mientras que la píldora roja les revela a los hombres de la comunidad incel que en su realidad no podrán acceder a ninguna de las mujeres que desean, y no porque no lo quieran o no lo hayan intentado, sino porque se les ha negado la posibilidad de ser felices y acompañarse, lo que la píldora negra representa para los incel es que no hay marcha atrás respecto a su realidad, y creen ciegamente y con fanatismo que han sido desfavorecidos por la naturaleza y la genética. Entonces, como ellos no pueden cambiar la realidad, sólo pueden responder con violencia, que luego se transforma en autolesiones, suicidio y hasta en crímenes y masacres.

La regla del 80-20

Volviendo a la serie Adolescencia, al inicio de la investigación los policías creen que las publicaciones de los involucrados en el crimen realizadas en la red social Instagram corresponden a una amistad entre el chico y la adolescente, porque el mensaje está repleto de íconos e imágenes digitales que se les denomina emojis. Sin embargo, luego de conversar con otro adolescente, que no sólo les proporciona información sino que además les interpreta y actualiza toda la simbología con la que se comunica actualmente esta generación de adolescentes, entienden que la respuesta al post (o publicación) es parte del ciberbullying, y los emojis que se utilizaron en el mensaje señalan a Jamie como un incel. ¿Y cuáles son los emojis que aparecen? Pues, las famosas píldoras rojas, dinamita y frejoles (símbolos que la mayoría de adultos o alguien ajeno a esta esfera desconocería en cuanto a las implicancias de sus connotaciones). En la comunidad incel, la píldora roja les revela a los hombres su realidad a través de la “regla de 80 - 20”, algo que es explicado por el protagonista de la serie a la psicológica en el tercer capítulo: que el 80 por ciento de las mujeres se sientes atraídas solamente por el 20 por ciento de los hombres. Eso quiere decir que el 80 por ciento de los hombres jamás tendrá un vínculo amoroso ni sexual con la mayoría de las mujeres, al menos no con las que ellos consideran atractivas.

Opiniones de especialistas y profesionales de la salud y la educación

Lo que le parece más interesante a la antropóloga francesa Mélanie Gourarier de la serie Adolescencia es “precisamente la ambigüedad del personaje que también lo hace banal. Es ambivalente un niño perdido que necesita a su padre, preocupado por lo que la gente piensa de él, preocupado por lo que le sucederá, pero indiferente a los efectos de sus acciones. Parece tener poco interés por las mujeres, aunque ha mirado fotografías de mujeres más o menos desnudas y se siente "trabajado" por su sexualidad. Su madre y su hermana no parecen contar. No parece comprender que ha matado a la víctima de la que habla en presente. Durante la escena de la entrevista con la psicóloga, el personaje alterna entre la manipulación, la seducción y la agresión, lo cual es representativo de la masculinidad problemática; no hace comentarios abiertamente sexistas, pero es toda su manera de ser y de pensar la que rezuma patriarcado”, precisa la antropóloga.

Ante la duda de cómo se debe abordar el comportamiento de los adolescentes, Mélanie Gourarier refiere que los padres de todas las épocas se sienten impotentes ante las prácticas de los jóvenes. Como investigadora, a ella le preocupa el modo en se trata hoy a los jóvenes, la desconfianza hacia ellos, el que sean percibidos como necesariamente violentos y anómicos, es decir, productores de desorden, lo cual los lleva a un estado de represión y desconfianza.

Por su parte, el psicólogo español José Oteros, especialista en igualdad de género, señala que en la adolescencia se buscan espacios para encontrar respuestas a lo que piensan y sienten en esa etapa de vida, y que no son soluciones correctas sino respuestas fáciles para entender lo que les está ocurriendo, lo cual puede aumentar su frustración y agresividad.

Para el psicólogo Francisco Aguayo, especialista en masculinidad, la serie Adolescencia ha puesto en la conversación el auge de modelos de masculinidad conflictiva en la llamada manósfera. Según el licenciado Aguayo, “Los contenidos que circulan en la manósfera apelan a que los hombres no saben qué hacer frente a las mujeres y se sienten víctimas del movimiento feminista. Hay una narrativa de victimización, de competencia: los hombres se sienten amenazados por el avance y el empoderamiento de las mujeres”, precisa el psicólogo.


Es importante saber que este tipo de discursos e ideologías no está ajeno a nuestra realidad. Según el especialista, este fenómeno tiene eco en América Latina a través de movimientos como “Con mis hijos no te metas”, que nació en Perú.  Y si miramos en los países cercanos, los presidentes Milei, Bolsonaro y Trump tienen una narrativa en esta línea: contra la ideología de género, contra la diversidad sexual. Y si nos preguntamos, ¿a qué responde la proyección de estos movimientos? Una respuesta posible sería que hay un grupo creciente de hombres que se sienten amenazados, que no han sabido muy bien qué hacer o cómo reaccionar ante el empoderamiento de las mujeres. Algunos reflexionan y logran resolver; otros, no quieren renunciar a la idea de que son los proveedores y no apoyan el desarrollo profesional de las mujeres.

Y sobre otra pregunta clave: ¿cómo educar en una masculinidad sana?, Aguayo indica que es importante entender que hay distintas audiencias de hombres: están los más abiertos, que van a ser aliados, pero a la audiencia más cerrada primero hay que informarle de qué hablamos cuando hablamos de desigualdad, cuáles son las brechas, cuáles son los problemas. “¿Por qué a las mujeres les pagan salarios más bajos? ¿Por qué tienen peor salud mental? ¿Por qué sufren más violencia de género?”. Hay un gran desafío en cómo desarrollar nuevos conceptos para que se entienda, tanto en hombres y mujeres, que lo esencial radica en estar más conectados emocionalmente, escuchar más a sus parejas, ser más empáticos, e involucrarse más como padres.

Importancia de la salud mental

Los investigadores han ido tomando nota del creciente fenómeno de los incels y sus implicaciones para buscar respuestas. A raíz de la idea de las autoridades británicas de catalogar a los incels como "terroristas", una investigación de la Universidad de Swansea concluyó que el problema debía en realidad combatirse más como un asunto de salud mental que con operaciones antiterroristas. "Si queremos romper el ciclo, necesitamos brindarles apoyo de salud mental, porque si no se preocupan por sí mismos, no se preocuparán por los demás", le dijo a la BBC Andrew Thomas, psiquiatra de la Universidad de Swansea.

Según Andrew Thomas, el problema radica en que estos jóvenes, de quienes dice que con frecuencia tienen "la salud mental por el suelo", sobrestiman el atractivo físico y el poder adquisitivo de los demás, mientras subestiman otras virtudes como la amabilidad, el humor y la lealtad. "Una vez que sobrestimas mentalmente la importancia del atractivo físico para las mujeres y subestimas la influencia de la amabilidad, comienzas a buscar evidencia que confirme esa visión del mundo", agrega el psiquiatra.

De acuerdo con la Comisión para la Lucha contra el Extremismo, que es una agencia del gobierno británico que asesora e inspecciona las políticas y herramientas para combatir los extremismos, los incel tienen altas tendencias a la depresión y el suicidio, por lo cual esta problemática debe ser abordada desde propuestas educativas y una mayor cobertura en la salud mental.

Las redes sociales y los influencers

El auge en las redes sociales, y los espacios de divulgación que tienen para un adolescente los llamados “influencer”, pueden ser peligrosos porque muchos de ellos hacen apología de ideas extremas y sugerencias violentas. Los influencer para los adolescentes se pueden convertir en voces autorizadas para avalar ciertas ideologías, en una etapa en la que el ser humano, como indicada el psicólogo José Oteros, busca respuestas a tantas dudas e incertidumbre en el despertar de muchos aspectos de la vida.

Las redes sociales son el canal privilegiado donde se viralizan estos contenidos, y están logrando influir en jóvenes y adolescentes, que son los principales consumidores de esas plataformas. Un estudio publicado en Reino Unido reveló que seis de cada diez niños, de entre 11 y 14 años, han estado expuestos a contenido en línea que promueve la misoginia y otras opiniones dañinas.

La psiquiatra infantil Abigail Huertas también reflexiona sobre la serie Adolescencia, y se pregunta: “¿Qué imagen de la adolescencia estamos construyendo con historias como esta? ¿Cómo influye la serie en la percepción de las familias sobre esta etapa clave del desarrollo?”. Para la doctora Huertas, la adolescencia es un período de profundos cambios emocionales y sociales. Los jóvenes experimentan altibajos, momentos de inseguridad y búsqueda de identidad. Sin embargo, muchas narrativas actuales enfatizan únicamente el conflicto, el peligro o la soledad extrema, dejando de lado aspectos fundamentales para evitarlo, como el acompañamiento, el apoyo familiar y la resiliencia. En su libro Solo necesito que me aceptes, la especialista aborda este tema y responde las siguientes interrogantes: ¿Cómo podemos los adultos ayudar a nuestros hijos a atravesar la etapa adolescente sin miedo y sin caer en la desesperación? ¿Cómo podemos darles herramientas para gestionar sus emociones sin que se sientan perdidos o incomprendidos?

"En las consultas me encuentro con padres y madres que sienten que han perdido toda conexión con sus adolescentes", señala. Uno de los mayores retos para padres y educadores es mantener una comunicación abierta y efectiva con los adolescentes. Muchas veces, esta desconexión no surge de un rechazo intencionado, sino de la falta de espacios de escucha activa y confianza. En el mencionado libro, ella propone estrategias para fortalecer ese vínculo, fomentando el diálogo y el entendimiento mutuo. También aborda cuestiones clave como la importancia de mantener hábitos saludables, la influencia de la presión social, cómo desarrollar la autoestima y también el impacto de las redes sociales en la construcción de la identidad. La especialista señala que “Es fácil alarmarse cuando vemos representaciones extremas de la adolescencia en los medios, pero la realidad es que la mayoría de los jóvenes no están destinados al caos o la violencia. Al contrario, con el apoyo adecuado, pueden desarrollar una gran capacidad de adaptación, pensamiento crítico y creatividad”. 

Conclusiones

Hoy se habla de más temas que antes, y supuestamente se están rompiendo las barreras del prejuicio y la ignorancia. Sin embargo, para algunas familias, no es tan sencillo abrirse a la plática de varios temas necesarios en la adolescencia, como la construcción de identidad y de género, el despertar sexual, los valores y la autoestima, o el control y manejo de las emociones. Sí, estamos dejando atrás tabúes, pero, al mismo tiempo, está sucediendo algo muy grave: la exposición de nuestros niños a las pantallas.

El guionista de ‘Adolescencia’, Jack Thorne, indicó que la serie muestra un problema multifactorial, que va más allá de las redes sociales y que involucra a todos los sectores de la sociedad: familias, comunidad educativa, sector público y privado. Algunos avalan que la serie visibilice estos problemas, aunque también hay un sector que teme que la difusión de la serie propague estas ideas.

Maira Pereira, socióloga y analista geopolítica, señala que pensar que nuestros hijos están protegidos porque no salen a la calle y se quedan en sus habitaciones conectados a internet, es una imprudencia, porque los mantiene en una burbuja y expuestos a comentarios y propagación de ideologías de los llamados influencers. Por ello enfatiza en que es necesario promover entre padres e hijos espacios de comunicación y reflexión.

Por la doctora Huertas, la pregunta clave que debemos plantearnos es: ¿Qué podemos hacer como familias, docentes o profesionales de salud para influir positivamente en nuestros adolescentes? No se trata de controlar cada aspecto de su vida ni de evitarles cualquier dificultad, sino de estar presentes, marcar límites cuando sean necesarios, ofrecerles herramientas y, sobre todo, aceptarlos tal y como son. Porque la adolescencia no es sólo una etapa difícil, sino una oportunidad para crecer juntos.

Lo que realmente distingue a "Adolescencia" de otras series exitosas es su capacidad de generar conciencia. Destaca una cuestión que a menudo se pasa por alto: la influencia insidiosa de las ideologías masculinistas en los jóvenes. Pero en lugar de condenar o moralizar, nos invita a comprender, a dialogar y a educar. La serie muestra que el cambio se produce a través de la concientización, la escucha y el desafío de las normas de género arraigadas en nuestras estructuras sociales.

Adolescencia no es solo un drama más: es un llamado de atención sobre las señales de alarma que pueden pasar desapercibidas. La serie busca abrir el diálogo entre padres e hijos y poner sobre la mesa temas difíciles, pero urgentes, en una sociedad hiperconectada y, en ocasiones, peligrosamente influenciada por el mundo digital.

Fuentes

https://www.msn.com/es-pe

https://www.francetvinfo.fr/

https://www.netflix.com/

https://www.bbc.com/

https://www.fotogramas.es/

https://viapais.com.ar/

https://www.lecturas.com/

https://www.latercera.com/

 

 

viernes, 28 de marzo de 2025

MARIO VARGAS LLOSA: EL INMORTAL (Por Nando Vaccaro Talledo)

Por Nando Vaccaro Talledo (marzo, 2025).

Círculo de Lectores, un espacio magnífico de divulgación literaria, tanto en formato virtual como físico, ha dedicado su décima edición de revista para homenajear a nuestro premio Nóbel en el día de sus 89 años. Para acceder a esta revista de manera gratuita, en caso de no conseguirla en formato impreso, basta con entrar a la web https://circulodelectores.pe y hacer clic en la sección “revista literaria”. En esta parte están alojadas las 10 revistas que ya se han publicado, además de todos los artículos, cuentos, poesías y otros textos que se comparten a diario, con un criterioso sentido de calidad literaria.

Portada de la edición 10 de la revista "Círculo de lectores".

El título de la décima edición de la mencionada revista es “Mario Vargas Llosa: el inmortal”. Y realmente le hace justicia, pues más allá de los años que el aclamado escritor pueda estar sobre la tierra (que ojalá sen muchos más), su nombre y su obra perdurarán por siempre. Es definitivamente uno de los mejores escritores de nuestra lengua y de todas las lenguas.

Además del premio Nóbel de Literatura (2010), ha recibido múltiples galardones como el Gran Collar de la Orden del Sol del Perú (2023), el Premio Príncipe de Asturias de Letras (1986), el Premio Miguel de Cervantes (1994) Premio de la Crítica de Narrativa Castellana (1964), Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos (1967), Premio de la Crítica de Narrativa Castellana (1967); y el Premio Planeta (1993).

Asimismo, es miembro de diversas organizaciones como la Real Academia Española, la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, la Academia Brasileña de Letras, la Academia Peruana de la Lengua y la Academia Francesa. Y tiene múltiples distinciones de doctor honoris causa por prestigiosas universidades del mundo. Basta con entrar a la página web del autor para quedar maravillado ante tantos laureles, que hasta pareciera imposible que una sola persona haya logrado tanto en una sola vida.

Aún recuerdo como si fuera ayer aquel día de octubre del 2010, cuando nos enteramos de la noticia: Mario Vargas Llosa recibía, por fin, el Premio Nobel de Literatura. Y como bien menciona Gabriel Rimachi, director de Círculo de Lectores, con ese galardón puso “toda la atención del mundo en el Perú, en los paisajes, tiempos, historia y memoria que había necesitado el escritor para construir una obra que desarrollara «su cartografía de las estructuras de poder y sus imágenes agudas de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo». Pero este premio era el corolario de una vida dedicada a la literatura. Vargas Llosa es parte de la historia social de América Latina, su voz, sus historias, sus obsesiones, sus inteligentes críticas al poder y las tiranías, su paso por la izquierda revolucionaria, su decepción de la misma, su conversión a liberal y desde entonces su firmeza en esas ideas de libertad, han hecho de él un referente ineludible para entender nuestro país”, precisa Rimachi.

Mario Vargas Llosa nació en Arequipa en 1936 y es, desde hace varias décadas, uno de los escritores más influyentes de la literatura contemporánea. Su obra abarca novelas, ensayos, obras de teatro y periodismo, y ha sido traducida a numerosos idiomas. Para conocer el impacto de su obra en la literatura mundial, mencionaré algunos puntos clave. Vargas Llosa es conocido por su dominio de técnicas narrativas complejas, como el uso de múltiples perspectivas, saltos temporales y monólogos interiores. Sus novelas exploran la condición humana, la política, la historia y la cultura latinoamericana con profundidad y perspicacia. Es menester mencionar obras como La ciudad y los perrosLa casa verde y Conversación en La Catedral, que han sido fundamentales para dar a conocer la realidad social, política y cultural de América Latina al mundo, y en particular la de nuestro país. Asimismo, Vargas Llosa ha sido un defensor incansable de la libertad de expresión y de los derechos humanos, y su obra refleja su compromiso con estos valores.

Sala "Vargas Llosa" de la biblioteca municipal de Piura.

Un aspecto que debo rescatar es su vínculo con Piura. Precisamente en su artículo académico titulado Piura en la obra narrativa de Mario Vargas Llosa, El poeta Marcos Matos señala que el Nóbel “escoge distintas porciones del territorio de América como escenario de sus obras de ficción. Dentro de sus múltiples opciones, Piura es, dentro del Perú, la zona privilegiada, pues varias de sus obras se desarrollan dentro de ese espacio geográfico. La ficción es para Mario Vargas Llosa una cristalización de todos los actos humanos, en este caso de los habitantes de Piura. A través de sus personajes establece vínculos entre toda su obra ficcional. Los jefes, La casa verde y El héroe discreto muestran un permanente interés por la cultura del Perú, especialmente la de Piura”. Es importante recordar que, después de haber estado dos años en el colegio militar “Leoncio Prado”, es en Piura (en la emblemática institución educativa San Miguel) donde termina la secundaria, y en donde empieza a dar sus primeros pasos firmes en la narrativa, la dramaturgia y el periodismo. Además de las novelas mencionadas, y de la obra de teatro La Chunga, varios de los relatos incluidos en su libro de cuentos Los jefes fueron ambientados en Piura.

Por eso, Marcos Matos no se equivoca en precisar que “Piura en la obra de Mario Vargas Llosa es uno de los espacios privilegiados para el desarrollo de sus ficciones. Y los personajes que escoge, aquellos que son centrales en sus páginas, son emblemáticos, como aquellos llamados “los inconquistables” que personifican la valentía, pero también el machismo, la voluntad de vivir sin rumbo ni objetivos, y al lado hay personajes que se imponen misiones, que personifican –equivocados o no– a la voluntad de poner orden en medio del caos, como el sargento Lituma que reaparece en varias novelas, o el sacerdote García que, llevado por su pasión religiosa, incendia el prostíbulo de la ciudad, o el pequeño empresario de la novela El héroe discreto que resiste al chantaje y quiere llegar al fondo de la verdad. Verdad siempre esquiva al esfuerzo de los seres humanos, como puede advertirse en otra novela de ambiente piurano: ¿Quién mató a Palomino Molero?

Imagen: edición 10 revista "Círculo de lectores".
Vargas Llosa fue siempre un escritor disciplinado y autoexigente. Junto con García Márquez, fue uno de los dos máximos representantes del llamado boom de la literatura latinoamericana. Personalidades ligadas a su entorno no han escatimado en alabarlo: en palabras de Carmen Balcells, la destacada editora de esa camada magistral de escritores, “Vargas Llosa era el primero de la clase”. En una carta que le envío desde París el 18 de agosto de 1965, el genial Julio Cortázar describió la prosa de Mario como un “lujo novelesco y dominio de la materia que ponen a cualquier lector sensible en un estado próximo a la hipnosis”.  

Vargas Llosa también ha sido, por supuesto, un lector prolífico y un crítico literario certero y agudo. Ha dicho siempre que “hay que leer buenos libros, e incitar y enseñar a leer a los que vienen detrás, como un quehacer imprescindible, porque él impregna y enriquece a todos los demás”. Lolita, Muerte en Venecia, El extranjero, Manhattan Transfer, Trópico de Cáncer y El tambor de hojalata son solo algunas de las obras del siglo XX que analiza e interpreta Vargas Llosa en su magistral libro de ensayos La verdad de las mentiras. A estos ensayos se añade un prólogo -con reflexiones lúcidas y apasionadas sobre el sentido de la ficción- y un epílogo. Este espléndido cierre resulta una incitación y una seducción hacia el placer de leer, además de una inmersión en las opiniones del autor.

Otros libros que recomienda Vargas Llosa leer por lo menos una vez en la vida son: Los miserables, de Víctor Hugo; Rojo y Negro, de Stendhal; Las ilusiones perdidas, de Balzac; Madame Bovary, de Flaubert; Moby Dick, de Melville, Los hermanos Karamazov, de Dostoievski; La guerra y la paz, de Tolstoi; La montaña mágica, de Thomas Mann; La metamorfosis, de Kafka; Ulises, de Joyce; En busca del tiempo perdido, de Proust; y la lista podría continuar.

Vargas Llosa ha cumplido 89 años y, a diferencias de años anteriores, ha celebrado lejos de la labor literaria y periodística. Recordemos que él mismo manifestó que su última novela ha sido Le dedicó mi silencio, publicada a fines del 2023, y que actualmente se encuentra enfrascado en un ensayo sobre Sartre, y ello será lo último que escriba. Aunque también dijo alguna vez que le gustaría que la muerte lo encontrara escribiendo.

Instalado nuevamente en Lima, lejos de los eventos públicos, a Vargas Llosa se lo ha visto muy desmejorado físicamente, aunque ello no ha sido impedimento para visitar calles de la capital que él ha inmortalizado en sus novelas. A través de las redes sociales de su hijo mayor, Álvaro Vargas Llosa, se ha podido visualizar su visita por icónicos lugares de Barrios Altos como cinco esquinas y la casa de Felipe Pinglo. En noviembre del año pasado también visitó las instalaciones de su alma mater, el colegio militar “Leoncio Prado”, que inspiraron su icónica novela La ciudad y los perros.

Como se recuerda, Mario Vargas Llosa postuló a la presidencia del Perú en 1990. De haber ganado, quizás el país no se hubiera corrompido a los niveles que ya conocemos. Y tal vez, de haber seguido una carrera política, no hubiera ganado el premio Nóbel. De todos modos, Vargas Llosa siempre ha estado presente en política con una participación destacada desde el periodismo y la esfera académica. Por supuesto, como toda persona, no ha sido ajeno a cambios de visión ni a las críticas por parte de algunos sectores de la sociedad respecto de sus opiniones e ideas en política; aunque esto último no empaña ni desdibuja en lo más mínimo el reconocimiento que debe tener en su condición de literato de clase mundial.

Recientemente, Alonso Cueto, escritor y profesor de la PUCP, ha publicado Mario Vargas Llosa, palabras en el mundo, un libro que explora la obra del Nobel peruano a través de los temas del poder, la utopía y la diversidad. Cueto reflexiona sobre su vínculo con Vargas Llosa y la importancia de leer sus novelas para entender la sociedad peruana. La pretensión del autor es que su libro se convierta en “un ensayo que se lea con placer y con interés”. No se trata de un análisis académico, sino de una lectura apasionada de la obra de Vargas Llosa, y su influencia en la literatura y la vida peruana.

Y personalmente creo que no hay mejor manera de celebrar el octogésimo noveno cumpleaños de nuestro premio Nóbel que volviendo a las obras que nos embelesaron un tiempo atrás, y descubriendo por vez primera aquellas que aún no hemos leído. Pues, aunque parezca mentira, Vargas Llosa lleva ya publicadas 84 obras; es decir, a casi una obra por año de vida. Una proeza realmente extraordinaria, y un legado literario del cual los peruanos debemos sentirnos muy orgullosos.

 

Imagen: edición 10 revista "Círculo de lectores".


 

jueves, 13 de marzo de 2025

LAS VOCES MÚLTIPLES DE GARCÍA MÁRQUEZ EN "CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA", Y LOS DILEMAS QUE DEBE AFRONTAR EL LECTOR

    LAS VOCES MÚLTIPLES DE GARCÍA MÁRQUEZ EN 
    CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

 Y LOS DILEMAS QUE DEBE AFRONTAR EL LECTOR

Por Nando Vaccaro Talledo – marzo del 2025

El 6 de marzo, Gabriel García Márquez hubiera cumplido 98 años. Y aunque han pasado once años sin su presencia física, el Nobel colombiano está siempre presente a través de sus libros y de su pluma brillante e inconfundible. En este artículo no pretendo hacer un resumen o comentario de Crónica de una muerte anunciada, sino enfocarme en sus voces narrativas y en los aspectos técnicos, e invitarlos a dar una mirada tras bambalinas para poder vislumbrar algunos trucos del gran mago y prestidigitador de la palabra que fue García Márquez, y de las interrogantes que nos va planteando la historia.

Foto tomada de la web: www.elcolombiano.com 

Crónica de una muerte anunciada, publicada en 1981, poco antes de que Gabo recibiera el galardón que lo pondría, con justicia, en las vidrieras del mundo literario, es una obra monumental. Relato híbrido, en esta se funden el narrador literario (a través de señuelos de la novela policial), el periodista de reportaje, el investigador civil, y hasta breves atisbos con tintes autobiográficos. García Márquez juega con un yo narrador, deslizándose en el relato como el reportero que va reconstruyendo los hechos del asesinato de Santiago Nasar, a través de una estructura polifónica, en la que reconstruye la historia desde muchas voces y miradas.

La novela empieza con los dichos contrapuestos de quienes recordaban ese día: algunos lo evocaban soleado, y otros no. Hasta el mismo narrador manifiesta que se había amanecido en una parranda después de la colosal boda. Los personajes circunstanciales pululan ante el lector, y la mayoría aparece una sola vez, pero son parte del engranaje y del tejido de toda esa red que conforma el pueblo durante el suceso de la muerte de Santiago.

Las descripciones estupendas de García Márquez no sólo reflejan un manejo diestro del lenguaje, sino la pericia de mostrarnos los hechos “reales” de manera maravillosa. Es inevitable relacionar a Bayardo San Román con el Conde de Montecristo: la aparición fastuosa del forastero, que todo lo hacía y todo lo podía con su riqueza, es similar a la aparición de Edmundo Dantés en la novela de Alejandro Dumas. Los diálogos son cortos, pero con un nivel de contundencia rotundo. El mismo escritor mencionó, en una entrevista concedida a radiotelevisión española en 1982, que “Toda la gente del Caribe habla como filósofos y como profetas”.

La obra se sostiene y se conecta a través de los comentarios y respuestas que recibe el narrador-investigador en el proceso de reconstrucción de los hechos. La voz que cuenta no afirma con certeza nada; por el contrario, recurre a las afirmaciones (y contradicciones) de los actores secundarios de la historia, que van apareciendo según el momento temporal en que se encuentra el relato (diseñado de modo cíclico, aunque la novela no está divida en capítulos, consta de cinco bloques, y en cada uno se llega siempre al mismo punto).

Sobre los diálogos y las secuencias se construye toda la novela, que empieza por el final, pero no para estropear el misterio, sino para domar al lector con el magnetismo de una prosa envolvente, porque desde un inicio ya sabemos qué va a pasar. Entonces, muchos dirán, ¿si ya sé cómo termina la historia, para qué seguir leyendo? Porque el autor hipnotiza al lector desde las primeras líneas, y consigue que esté pendiente de cada detalle, de cada diálogo y secuencia para saber por qué lo mataron, cómo lo mataron y qué sucedió después de tan horrendo crimen.

Esta novela es una clase maestra de cómo contar una historia que, narrada de otro modo no tendría tanta atención porque ya se sabe lo que va a suceder. Y aunque el lector anhela a cada instante que no suceda el cruel asesinato, pues pareciera que el mismo narrador lo quiere evitar, lo cierto es que la destreza narrativa mantiene al lector en vilo y atento a cada detalle. El periodismo ha parafraseado siempre el título de esta obra para describir un acontecimiento social o político inevitable, y que era un suceso a voces.

Por supuesto, al ser una novela y no una crónica periodística, Gabo se vale de las licencias que permite este género literario, y los diálogos y entrevistas que fueron en la vida real han sido transfigurados para los fines narrativos, y acondicionados al ritmo interno de la propia cadencia que ha orquestado el narrador. Porque, si habría que definir de alguna manera a García Márquez, es de un gran maestro de orquesta del lenguaje. Gabo se adueña de las palabras para hacerlas sonar a un ritmo y velocidad que resulta inconfundible y hasta casi imposible de imitar. Por eso el realismo mágico no sólo es un estilo literario, sino una impronta propia de quienes nos cautivan desde una prosa maravillosa. El editor de alguna de las ediciones de esta obra, ha mencionado que “la dialéctica entre mito y realidad se ve potenciada aquí, una vez más, por una prosa tan cargada de fascinación que la eleva hasta las fronteras de la leyenda”.

De los personajes que entran y salen en escena, sólo para recoger una opinión o su último recuerdo de Santiago Nasar, Clotilde Armenta, de la tiendecita de la plaza y vecina del hombre condenado a morir, sirve de nexo para describir todas las ocurrencias que se dieron en la plaza, antes y durante el crimen, porque era los ojos que el narrador no tenía para contar. Hay pequeños párrafos en la obra en los que el mismo autor realiza una metaliteratura, es decir reflexiones sobre la propia literatura, precisando los vericuetos de su trabajo para construir la crónica (algo que no es usual en las novelas, ni siquiera en las narradas en primera persona). Entre las fuentes que utiliza el narrador para reconstruir los hechos, se encuentran las entrevistas, cartas e informes, el acceso al sumario del juez instructor, y por supuesto sus propios recuerdos.

“La mayoría de quienes pudieron hacer algo por impedir el crimen y sin embargo no lo hicieron, se consolaron con el pretexto de que los asuntos de honor son estancos sagrados a los cuales sólo tienen acceso los dueños del drama”, menciona el narrador. Incluso, ya en la parte final, en la que se describe minuciosamente cómo destriparon a Santiago Nasar, el narrador, refiriéndose a los hermanos Vicario, precisa: “No oyeron los gritos del pueblo entero espantado de su propio crimen”.  

Los nombres vinculados al asesinato de Santiago Nasar, y él mismo, no terminan siendo los principales personajes, sino todos los habitantes del pueblo, quienes vivirán con el remordimiento de saber que pudieron evitar tan horrendo crimen, y que los mismos asesinos (los hermanos Vicario) hicieron todo lo posible para que fueran impedidos de hacerlo (pero que nunca se dijera de ellos que no intentaron limpiar la deshonra de su familia). Y acaso ese sea el tema principal: que era inconcebible que una mujer (en este caso Ángela Vicario) no llegara virgen al matrimonio. “El hecho de que Ángela Vicario se atreviera a ponerse el velo y los azahares sin ser virgen, había de ser interpretado después como una profanación de la pureza”, señala el narrador. Y aunque no se haya tratado de una violación o un acto sexual forzado, aquel hombre que desfloró a una mujer sin haberla pedido ni haberse casado, debe pagar por lo que se consideraba como una deshonra familiar y social.

Y será el mismo lector quien deba juzgar las conductas y sucesos, porque el narrador busca en todo momento que sea el lector el encargado de dar el veredicto final y reflexione sobre las controversias culturales, religiosas, morales y legales. ¿Debe llegar una mujer virgen al matrimonio? ¿Por qué Ángela no dijo la verdad desde un principio? ¿Dio el nombre de Santiago porque quería proteger a alguien a quien amaba de verdad? ¿Fue verdaderamente Santiago Nasar quien desvirgó a Ángela Vicario? ¿Y si no fue él, por qué ella lo señaló? ¿Actuaron “correctamente” los hermanos Vicario al perpetrar el crimen para salvaguardar la “honra familiar”? ¿Por qué fue admitida por el tribunal la tesis del abogado, que sustentó el homicidio en legítima defensa? ¿Fue ejemplar o liviana la pena que recibieron los hermanos Vicario por dar muerte a Santiago? Estos y otros dilemas tienen que ser asumidos, interpretados y dirimidos por los propios lectores, porque, aunque son intrínsecos a una novela policial y de misterio, se han convertido en un mucho más que eso: una historia de leyenda.

Notas de referencia:

1. Para quienes desean complementar la experiencia de la lectura, en 1986 el italiano Francesco Rosi dirigió una película con el mismo título de la novela, producida de manera tripartita por italianos, franceses y colombianos, y que se presentó en el festival de Cannes al año siguiente de su emisión (versión disponible en YouTube).

2. Eligio García Márquez, hermano de Gabo, escribió un libro en el que detalló los pormenores de la filmación, con el título La tercera muerte de Santiago.

3. Miguel Reyes Palencia, quien inspiró el personaje de Bayardo San Román, aprovechó algunos minutos de fama hace unos años para declarar que era el último personaje vivo de García Márquez, y publicó el libro La verdad 50 años más tarde, aclarando, según él, puntos que el escritor no incluyó en la historia (algo similar a lo que en su momento hizo la tía Julia, con Lo que Varguitas no contó).

 





domingo, 2 de marzo de 2025

ESTUDIEMOS PARA APRENDER Y NO SÓLO PARA MEMORIZAR

 Por Nando Vaccaro Talledo – marzo 2025

En medio del auge de la inteligencia artificial, uno de los aspectos que nos diferencia de las máquinas es la conciencia de ser. Para el neurocientífico Rodrigo Quian Quiroga, puede que llegue el día en que las máquinas “tengan una propia consciencia de su existencia”. ¿Será para bien o para mal? Aún no lo sabemos.

De lo que sí tenemos certeza es que la mayoría de los avances tecnológicos están contribuyendo a mejorar la calidad de vida. El sector educativo es uno de los más favorecidos. En estas líneas no me detendré en los detalles de esos beneficios (que bien puede ser tema para otro artículo), pero sí en un aspecto fundamental a la hora de estudiar. En este sentido, Quian Quiroga es enfático en señalar que “estudiar de memoria” resulta contraproducente para el aprendizaje cognitivo.

Acumular información para un examen sólo podría asegurar una nota aprobatoria (si es que no cambian la fecha de la evaluación, porque ahí habría que resetear y “estudiar de nuevo”), pero no garantiza la construcción de aprendizajes en el largo plazo. “Estudiar de memoria va en contra de lo que es el cerebro”, señala el neurocientífico argentino.

Lo más importante no es repetir datos; de lo contrario, Funes el memorioso, del cuento de Borges, hubiera sido el hombre más inteligente de la historia. La propuesta de Quian Quiroga es focalizar la información esencial y abordar los conocimientos a través de procesos asociativos, para propiciar el desarrollo de las capacidades cognitivas y de entendimiento.


Hace más de 2500 años Aristóteles ya lo había anticipado. El filósofo griego manifestaba que la base de la memoria era similar a la construcción de unos telares, para graficar cómo se construyen los conocimientos en la memoria (y no es casualidad que en literatura hablemos de trama, de nudo, de hilvanar ideas, etc.). Por eso, la mejor manera para dejar una impronta indeleble en la memoria es a través de procedimientos asociativos. Los conocimientos quedan más afianzados cuando se ponen en contexto.  

Un dato curioso, y que seguramente quedará grabado en sus memorias después de saberlo, es que en la antigüedad la memoria era considerada como una de las tres facultades del alma que diferenciaban al ser humano de otras especies, y por ello se le otorgaba un origen divino. Gracias a la ciencia moderna, la memoria se ha entendido como una función del cerebro que no se limita a almacenar el pasado, sino también a constituirse como el soporte de una acción o conducta aprendida. De acuerdo con el catedrático de fisiología, Juan Vicente Sánchez, “la memoria es una función integral del cerebro que conecta cada uno de nuestros actos, y configura nuestro yo en continuidad con nuestra historia, nos permite construir relaciones de causa-efecto y nos dota de cierta capacidad predictiva para construir escenarios posibles a partir de la experiencia”.

Supongamos que hemos aprendido a tomar una movilidad para llegar a nuestro centro de trabajo: hemos memorizado de manera mecánica dónde tomar el vehículo y dónde bajarnos, pero no hemos razonado ni reflexionado sobre otros aspectos, como podría ser que existe otra movilidad más segura y rápida, que es conveniente llevar monedas porque no dan cambio de billetes, que es necesario llevar lentes de sol, etc. Es decir, para que nuestra memoria sea productiva, debemos utilizar la información almacenada y procesarla a través de un razonamiento constante y asociativo, de acuerdo a la realidad cambiante.

AD PORTAS DE INICIAR UN NUEVO AÑO DE CLASES, las interrogantes inevitables son: ¿se continuará con los mismos esquemas de bombardeo de información y datos a los estudiantes? ¿Se seguirá dictando una clase después de otra (de asignaturas y temas diversos) con apenas minutos destinados a socializar y para la recreación? ¿Cuántos de nosotros recordamos las interminables y tediosas clases en épocas escolares?

Lo que nuestros niños y adolescentes necesitan son espacios más adecuados para fomentar en ellos el interés por la investigación; que esas ganas de descubrimiento que afloran en la infancia no se esfumen por el dictado acumulativo de información, que luego resulta improcedente porque apenas si el cerebro retendrá el 10% de lo que se enseñó.

Si hay algo que la neurociencia está demostrando es precisamente que el “bombardeo de información” no es la mejor manera de aprender, porque nuestro cerebro no está diseñado para ello (no funciona como el disco duro de una computadora). Para Rodrigo Quian Quiroga, uno de los aspectos más relevantes de la neurociencia actualmente es que está “reescribiendo la filosofía”. ¿Qué significa esto? Pues, que las grandes preguntas que se hacían los pensadores hace siglos hoy han virado hacia otros elementos, porque los cambios y el contexto exigen replantearse la forma en que vivimos, y la forma como aprendemos. Y en esto también son fundamentales los hallazgos sobre el funcionamiento del cerebro.

Pero, como reza el dicho, “hecha la ley, hecha la trampa”. En este punto sobre estudiar de memoria, muchos dirán: “En los exámenes vienen opciones para marcar, y hay que aprender literalmente, más allá de su razonamiento”. Esto es cierto, como también es cierto que memorizar algunos datos resulta necesario. El problema reside en hacer trabajar al cerebro y sobrecargarlo de información, que luego no será útil en la vida.

La memorización es parte del proceso de estudiar. Siempre hay que retener información cuando se quiere adquirir un conocimiento. A este respecto, recordemos al médico y científico español Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, quien manifestaba que los tres mordientes de la memoria son el interés, la emoción y la atención obstinada. Ramón y Cajal utiliza ese término porque en tintorería a las substancias fijadoras de los colores en las telas se les denomina mordientes.

Estos tres fijadores de la memoria permitirán una mayor concentración, reflexión y toma de consciencia, fundamentales en los procesos de estudio y aprendizaje. Sin embargo, y como bien lo recordaba en sus programas el erudito peruano Marco Aurelio Denegri, “la concentración y el estar alertas no son estados normales y habituales del cerebro, que tiende a la dispersión y busca estímulos para distraerse”. Y actualmente, con la proliferación de estímulos visuales y auditivos, resulta una ardua labor estudiar y aprender. Para Denegri, se requiere la sinergia de cuatro elementos para un aprendizaje duradero: tener interés, poner atención, esforzarse y ser perseverante.

Ahora bien, existe una diferencia muy grande entre estudiar razonando y estudiar completamente de memoria. Lo primero también implica la memorización, pero a través de un proceso asociativo y contextualizando, que es la manera adecuada para retener, asimilar y aplicar la información. En cambio, el estudio de memoria consiste únicamente en retener palabras y conceptos para luego repetirlos o escribirlos de manera mecánica, como haría un loro.

La educación tradicional, que ha regido durante el siglo XX, imponía el aprendizaje enciclopédico, aunque sin profundizar en los saberes, y con el objetivo de “aprobar un examen”. Y si bien la memoria ocupa un lugar privilegiado en el proceso de aprendizaje, memorizar no es el equivalente a aprender. Para la licenciada Silvana Cataldo, especialista en innovación educativa, la memoria es una herramienta fundamental para construir aprendizaje, para comprender, pero su verdadero poder se despliega en alianza con otras facetas cognitivas y emocionales, como la atención, la concentración, la motivación y las emociones.

Lo fundamental es comprender que la memoria no es un disco duro para almacenar datos, sino el soporte de todo un tejido activo que permite interconectar información. Y en este punto hay otro factor clave para consolidar un recuerdo: las emociones. Un ambiente educativo ameno, didáctico y estimulante para los estudiantes potenciará la concentración y la atención que pongan, lo cual obviamente favorecerá al entendimiento y razonamiento.

También hay que recordar que cada estudiante tiene preferencias en cuanto a las estrategias y estilos de aprendizaje para recibir la información (auditivo, visual, kinestésico). En ese sentido, la labor del docente ya no debería ser como antes, un simple transmisor de información, sino que ahora su rol radica en ser mediador en los procesos de aprendizaje, promoviendo la participación activa del alumnado y generando los espacios adecuados para que florezca la imaginación y vocación de cada estudiante. Por eso Frederick Dodson señala: “Cambia tu atención y cambiarán tus emociones. Cambia tu emoción y tu atención cambiará de lugar”.

miércoles, 19 de febrero de 2025

POR UN 2025 CON MUCHOS LIBROS Y LECTURA (recordamos algunas obras que nos dejó el 2024)

 Por Nando Vaccaro Talledo (febrero, 2025)

El 2024 ha sido un año de novedades editoriales que entusiasmaron a los lectores. Dentro de los libros que pudimos observar en los anaqueles de librerías, sin duda el que causó mayor sorpresa fue En agosto nos vemos, de García Márquez, publicado de manera póstuma a diez años de su muerte. Debo admitir que antes de leer el libro del Nobel colombiano tenía mis reparos, y presumía que no había sido buena idea por parte de sus hijos publicar una obra sin su consentimiento, y que además él no había concluido. Sin embargo, ahora afirmo que fue un total acierto no haber respetado la voluntad de su padre: la novela reproduce los bríos de Gabo, obviamente no a la altura de sus obras monumentales, pero sí se perciben los destellos de su magia inconfundible.



Otra publicación muy esperada fue Le dedico mi silencio. Vargas Llosa ha anunciado que será su última novela, y acaso ese también ha sido un motivo más, de ilusión y nostalgia, para reencontrarnos con la prosa limpia y clara de nuestro Nobel, a través de un tema muy peruano: la música criolla, y la tesis de que ese género musical puede unir al país.

Me animé también a reencontrarme con Murakami, a bordo de su última novela: Los muros inciertos. Esta voluminosa obra ofrece una versión del autor nipón más tranquila que de costumbre, con extensas descripciones, aunque muy vívidas y potentes, pero con la carencia (en mi opinión) de una trama que genere expectación.

En lo concerniente a ficción suelo leer, sobre todo, novelas, y de preferencia realistas. Sin embargo, me animé a incursionar en un género que está en la cornisa entre la ciencia ficción y el thriller. En este caso me refiero a la obra Un mundo sin hombres, de Sandra Newman. Una novela con tintes más utópicos que distópicos, pues, como el mismo título anticipa, el mundo se ha quedado sin hombres (literalmente de la noche a la mañana), y las mujeres deberán elegir entre buscar a sus esposos, hijos y hombres de su vida, o adaptarse a una nueva sociedad, sin las injusticias ni violencias provocadas precisamente por los hombres.  

Otro género al que he dedicado más horas de lectura es al cuento, y en paralelo a un estudio académico sobre el mismo, lo cual me ha permitido entender y disfrutar más de los relatos. Entre los más memorables puedo citar los siguientes: El hogar del soldado, de Ernest Hemingway; Patriotismo, de Yukio Mishima; Una aventura literaria, de Roberto Bolaño; La culpa es de los Tlaxcaltecas, de Elena Garro; Los residuos de la felicidad, de Francis Scott Fitzgerald; Una vida de verdad, de Alice Munro; Bola de Sebo, de Guy de Maupassant; Una hilera de ginkgo, de Yasunari Kawabata.

Por supuesto, también he recurrido a ensayos y a obras de investigación, sobre todo en el campo de las ciencias sociales, la psicología y la filosofía. Debo destacar el libro Educar para sentir, sentir para educar, de la psicóloga chilena Pilar Sordo; una guía maravillosa para padres y maestros, que nos ayuda a comprender mejor a nuestros hijos y a repotenciar nuestra relación con ellos, y modificar, para bien, nuestros esquemas de crianza.

Tampoco podían faltar mis relecturas y pequeñas dosis de poesía. Volver a las páginas de La tregua, del uruguayo Mario Benedetti, ha sido un placer enorme, a lo que prosiguió la visualización de la versión fílmica (adaptada, producida y realizada en Argentina con un elenco de lujo allá por los años de 1970). En cuanto a los versos, el año pasado han estado en mi mesa de noche la melancolía y las añoranzas de Alejandra Pisarnik.

Finalmente, pero no por ello menos importante, están las obras de escritores piuranos, a quienes he podido acompañar en las presentaciones y a través de las lecturas (y en algunos casos, cuando el tiempo ha sido benigno, también con una reseña en mi blog). Entre ellas: El primer peruano, de Ricardo Ráez; Cuentos de amor y música, de Marita Rishing; Mamá Suyay, creadora de nieve, de Antonio Zeta; Una mirada al vuelo, de Alberto Machuca; entre otros.

Y para este 2025 la intención es, desde luego, leer cuanto se pueda, y continuar promoviendo la lectura a través del blog “La palabra brota”, y de otros espacios en los que colaboro habitualmente. Como bien decía la historiadora y periodista Bárbara Tuchman: “Los libros son compañeros, maestros, magos, los banqueros de los tesoros de la mente. Los libros son la humanidad en la impresión”. Y para el cierre de la presente, recordemos al gran Cervantes, autor de Don Quijote de la Mancha, quien reconocía la importancia de la lectura al afirmar que "el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho".

 

 

lunes, 10 de febrero de 2025

Reseña de la novela LOS AMIGOS DE JUNTO AL MAR (Por Valeria Rodríguez Vilela)

 Por Valeria Rodríguez Vilela

Los amigos de junto al mar no es simplemente una novela que evoca el pasado, sino un reflejo atemporal de lo que significa ser adolescente. Aunque la historia se desarrolla en otra época, sus relatos, emociones y conflictos se mantienen vigentes en nuestra realidad. Nos demuestra que, a pesar de los cambios, el amor, la amistad, la búsqueda de identidad y los desafíos de crecer siguen siendo universales.

Uno de los temas más intensos que aborda la novela es el amor en la adolescencia. Esos momentos llenos de intensidad, en los que cada detalle se siente más grande de lo que realmente es, experimentando una fuerte atracción, el deseo de comunicarse y la urgencia de iniciar conversaciones, de intercambiar palabras y de buscar cualquier excusa para estar cerca, y al mismo tiempo, el miedo inevitable al rechazo, nos recuerda que la incertidumbre es natural y que, a pesar de los nervios, lo fundamental es vivir cada experiencia plenamente. Es ese primer amor que te llena de alegría, pero también de dudas. ¿Le gustaré? ¿Diré algo tonto? ¿Me corresponde de la misma manera?

En la obra, las relaciones amorosas entre los amigos reflejan la complicidad que surge cuando comienzan a tener pareja. Mientras leía esas páginas, no pude evitar recordar que, en la actualidad, mi generación tiene un término para describir este tipo de situaciones: 2pa2. En el caso de la novela, al tratarse de un grupo de seis, podríamos llamarlo 3pa3. Este concepto se basa en la idea de enamorarte al mismo tiempo que tus amigos. Se convierte en una especie de dinámica en la que las parejas se forman casi en paralelo, compartiendo experiencias, salidas y hasta consejos sobre la relación del otro.

Sin querer spoilear, es decir adelantar los detalles de la trama, debo mencionar que la novela muestra de forma realista las relaciones de amistad: discusiones, peleas, rumores y desconfianzas surgen de nuestra inmadurez e influenciabilidad. A menudo, en esa etapa, preferimos compartir momentos con amigos en lugar de estar con la familia, porque en ellos encontramos comprensión y apoyo.

Portada y contraportada de la novela Los amigos de junto al mar.

También he notado cómo han cambiado las formas de socializar. Hoy en día, hablamos constantemente a través de mensajes, pero ¿acaso un chat puede reemplazar una conversación cara a cara? Nada se compara con el abrazo de esas personas especiales y con la conexión real que se siente al estar juntos. Un emoji, es decir un icono digital que se usa para expresar emociones, jamás podrá transmitir la calidez de una sonrisa compartida ni el valor de un momento de calidad. Los mensajes tampoco podrán sustituir las cartas en puño y letra, una llamada telefónica que te permite escuchar la voz del ser querido no sustituye una visita en la que se siente el contacto físico y la cercanía humana. La tecnología ha facilitado la comunicación, pero ha restado ese toque personal y auténtico que solo se logra en encuentros reales.

Otro aspecto interesante es el cambio en el entretenimiento. Antes, las cabinas de videojuegos nos permitían controlar el tiempo y el gasto que invertíamos en ellas; hoy, con acceso ilimitado a la tecnología, la forma de divertirse ha evolucionado notablemente. Mis abuelos y padres me comentan que era muy común salir al parque y jugar todos los días. Pero ahora, a mi edad, salir al centro comercial con mis amigas se ha vuelto muy difícil, no tanto por la falta de permiso de nuestros padres, sino debido a la creciente criminalidad que se vive en Piura.

Por otro lado, si alguna vez has sentido una conexión especial con una mascota, seguramente no olvidarás a Browi, el perro que actúa como puente para establecer amistades, este se presenta como un ser independiente que también necesita jugar, recibir caricias y, sobre todo, ser valorado. Ese vínculo incondicional, que pese a ser silencioso, habla de lealtad, compañía y protección, es algo que trasciende el tiempo.

La historia también nos transporta a los momentos mágicos de la adolescencia: el primer beso, las salidas en grupo y los inolvidables bailes en las fiestas. Recuerdo esos quinceañeros que muchos de nosotros hemos vivido, esos sábados en que la rutina se transformaba en risas, música, baile y un sentimiento colectivo. Aunque a veces no vivíamos cada experiencia en detalle, cantábamos y bailábamos como si lo hiciéramos intensamente. Esos instantes, cargados de emoción y espontaneidad, reflejan una etapa en la que el amor y la amistad se fusionan en la alegría de compartir cada vivencia.

Además, la novela aborda la promesa de superación en los estudios y la búsqueda de una vocación. Muchos adolescentes, a mi edad, enfrentamos la incertidumbre del futuro universitario, esforzándonos en academias y tomando decisiones cruciales sobre la carrera que definirá nuestra vida. Tenemos ese miedo constante de errar, que a veces olvidamos que es parte de crecer y madurar.

Por último, la migración es otro tema central en la obra. Se plasma el dolor, la incertidumbre y la soledad que puede sentir un adolescente al crecer sin la constante presencia de un ser querido. La pérdida de alguien que te cuidaba y te enseñaba a ser mejor deja cicatrices profundas, recordándonos que la búsqueda de un futuro mejor a menudo tiene un alto costo emocional.

Si buscas un libro que te invite a reflexionar sobre tu propia vida y te transporte a esos momentos inolvidables de la adolescencia, te invito a leer “Los amigos de junto al mar”. Estoy segura de que te verás reflejado en sus historias y aprenderás que, aunque el tiempo pase, la esencia de esos días de descubrimiento y emoción perdura para siempre. 

Presentadores y autor, durante el lanzamiento de la novela en el auditorio del ICPNA Piura. De izquierda a derecha: Antonio Zeta, José Lalupú, Valeria Rodríguez, Nando Vaccaro y Alejandro Cano.